Investigadores Sociales

La teoría revolucionaria no debe ser comprendida como un producto contemplativo, sino como una práctica específica, como un producto de la acción política de investigar.  Esta construcción teórica no sólo trata de cómo se cimienta un camino hacia el socialismo, de la crítica general al capitalismo o de cómo no se alcanza la potencialidad de lo humano (tecnológica y moral); sino que también trata de evaluar cada coyuntura como un paso hacia la disputa del socialismo y la constitución de un movimiento popular para la construcción de éste.  El estudiar cada coyuntura tiene como objetivo comprender los procesos y cómo se puede actuar sobre ellos, entendiendo que éstos están compuestos por distintos elementos, tales como la relación entre individuos que tienen una capacidad de acción y reflexión con una estructura mayor que sustenta el orden en el que se desenvuelven.

A la vez, cabe tener en cuenta que lo que se comprende como una realidad dada, es más bien producto de la construcción de un orden capitalista que tiene ciertas regularidades sociales e históricas que no deben entenderse como leyes inmutables de la historia. La contingencia es cambiante y dinámica, como también la estructura es constantemente alterada por las acciones tanto individuales como colectivas. Bajo esta orientación práctica de entender la teoría, no se puede dejar de lado el marco marxista como el núcleo fundamental de la reflexión revolucionaria. Es éste el que establece los fundamentos para poder entender el fenómeno del capitalismo, lo que no quiere decir que se admita como un canon o un dogma. El trabajo ideológico obliga a pensar en nuevas formas los problemas viejos y, con mayor esfuerzo, en nuevas formas para los problemas nuevos.

En este contexto, el trabajo político en Fragua se enfoca en tres áreas: Comunicaciones, Participación e Investigación. Cada una de ellas es un aporte al crecimiento y mejora de una teoría revolucionaria, en tanto asiste a establecer vínculos entre diferentes fuentes de conocimiento disponibles y a sintetizar nuevas propuestas que puedan acelerar el proceso revolucionario. La concentración en estas tres áreas ha motivado el trabajo de Fragua, lo que desde el año 2013 se ha hecho presente en foros, columnas de opinión, material publicado e investigación en diversas áreas.